Cuando una necesidad tiene rostro, deja de ser solo un dato. En los pasillos del hospital —muchas veces invisibles— están ellas: enfermeras, religiosas, trabajadoras que han hecho del cuidado una vocación y una forma de estar en el mundo.
Su labor no siempre hace ruido, pero sostiene, acompaña y humaniza cada jornada.
Os hago llegar dos voces distintas y complementarias: por un lado, las de las enfermeras y cuidadoras, sencillas y verdaderas, nacidas del día a día y llenas de una hospitalidad que cura incluso antes de tocar; y por otro, el testimonio agradecido de una familia pobre, que pone palabras al impacto real de su trabajo y al cuidado recibido con dignidad y respeto.
¿Qué es para ti la Hospitalidad?
നമ്മൾ ഒരുമിച്ച് ഒരു മികച്ച ഭാവി കെട്ടിപ്പടുക്കുന്നത് തുടരും!